sábado, 6 de noviembre de 2010

Qué haría sin tí

Queridísima Sandy:

Hoy recordé el contraste de nuestras personalidades. La inmadurez con la que yo enfrento algunos problemas de índole personal y la madurez con la que tú me aconsejas. Nunca dejas de sorprenderme.

Lo que más recuerdo es que hace unas cuantas semanas, te pedí un consejo, ya sabes cuál. Era algo complicado y no sabía cómo enfrentarlo. Hasta que dijiste: “Zaida, No hagas las cosas por los demás, hazlas por ti misma”. Y tienes mucha razón hermana, ya tome mi decisión (gracias por ayudarme) y ahora solo queda realizarla, pero para eso necesito estar preparada y sé que en unos meses lo estaré.

¿Qué puedo decir de ti? Hay tanto por decir y se me hace tan difícil explicarlo. Sólo puedo explicar que te admiro por el modo en que eres, es que te has convertido en esa persona tan maravillosa, admiro el modo furioso, rabioso, enloquecido y ferozmente valiente con el cual muchas veces tomas tus decisiones, sin ceder a los chantajes y tristezas que pone ciertamente el destino, sin destruir tus más íntimas convicciones, sin abandonar, por hacer como se deben de hacer las cosas.

Gracias por ser a veces un poco dura conmigo, sé que necesito alguien que me diga las cosas como son, de frente, sin rodeos y ambas sabemos que no hay nadie como tú. No tengo las palabras para expresar cuánto TE AMO, siento que sabes enfrentar mucho mejor la vida que como lo hago yo, no te ahogas en un vaso con agua.

Al final del camino estaremos solas, porque así es la ley, porque así la escribieron y el mundo perverso se lleva muchas veces a quienes más amamos, estoy segura que siempre seguiremos juntas y le agradezco a Dios que te haya hecho mi hermana porque ten la seguridad si yo hubiese podido elegir quien hubiese sido igual te hubiera escogido a ti. Eres magnifica y gracias por no ser sólo mi hermana sino mi amiga. Gracias por complementarme.

Ahora solo queda decirte que tus consejos y rabietas conmigo no son en vano. Haré caso a lo que me dijiste. No haré las cosas por los demás porque las personas terminan decepcionándote, sea quien sea, haré las cosas por mí misma, porque quiero ser mejor.

Te amo Sandy. Y perdóname si soy tan sobre protectora contigo. Eres mi hermana menor y siempre será así…


lunes, 1 de noviembre de 2010

Nunca te rindas

Hace un par de años mi padre me dijo: “hijita, no te rindas ante un problema, sigue adelante que no hay nada imposible, todo tiene solución menos la muerte”. Palabras que quedaron grabadas en mi mente y que a pesar de que casi siempre he aconsejado cosas similares, sinceramente, nunca he seguido mi propio consejo, no le tomé importancia y con el pasar del tiempo he dejado que los problemas invadan todo mi ser e intenten derrumbarme y destruirme poco a poco…

Hasta hace unos días escuché: “Nunca te rindas” y fue la luz para mí, porque, aunque haya sido una palabra tan insignificante para muchos, para mí fueron las palabras que hicieron que me de cuenta que estaba a punto de perder lo que más me importa.

Y ahora les digo a todos ustedes que nunca me verán caer, sé que todo el que me conoce y que lea este post sonreirá y dirá que ‘es pura boca’ porque saben perfectamente que los problemas me afectan emocionalmente y es algo que tengo que aprender a mantener en homeostasis; pero, francamente, no me importa que por dentro esté totalmente destruida… Porque de lo que sí estoy segura es que sea lo que sea no afectará mi futura carrera que es lo único que me importa por ahora después de Dios, mis padres y mi hermana.

Poco a poco aprenderé a separar los distintos aspectos de mi vida (mi carrera, mi casa, mis amigos y alguien especial por ahí…), tal vez madurando más o como un futuro colega (saludos a Lima) me dijo: “poco a poco, cuando tengas mas solidez en tu carrera”; no lo sé y espero descubrirlo con el pasar de los años. De lo único que estoy segura es que tendré una sonrisa fingida todo este tiempo y que no dejaré de lado la Universidad…